miércoles, 1 de noviembre de 2006

Termínalo si puedes III (gracias x sus coments!)

Era una mañana como todas la demás. ¿Qué podría tener de diferente? En cuanto sonó la alarma se despertó, casi en automático, y se dirigió al baño. Trató de olvidar las horribles pesadillas que lo habían atormentado toda la noche, y refrescó su rostro con el agua de la llave. A lo lejos se escuchó un disparo seguido de varios gritos. Sí, un nuevo día pero igual a todos los demás.... (Yo)Limpió la pistola con cuidado, la guardó en mi saco, y con la mirada perdida en el vacío, caminó despacio, como todos los días, a una buena cafetería para saborear un buen chocolate caliente. Caminaba, anónimo, autónomo, sin cara, mientras la gente morbosa tropezaba con él en sentido contrario, para ver la sangre que dibujaban en el vidrio una mancha roja intensa, profunda, que se escurría lentamente como la vida de su víctima. (Caiguar)
Pidió lo mismo que siempre y se sentó en la barra, observando discretamente a las personas que entraban a través del cristal en la pared. Esperó ansiosamente, su corazón latiendo cada vez más rápido. Hacía mucho tiempo que no se ponía tan nervioso. Llevaba tantos años en el negocio que se sorprendió así mismo pensando en qué podría salir mal, en que algo podría marchar mal. Y antes de que se diera cuenta, ella entró en el lugar. (Sarah Black)
Era guapísima, rubia y con un bello vestido rojo con un escotazo. el sueño de todo hombre (Anonymous)
Ël se giró en su silla. Observó donde se sentaba y le dijo a la camarera que le llevará una taza de café. Cuando la chica vio que alguien le enviaba un café, observó al hombre de la barra y le sonrió. (jml)
Ël tomó la sonrisa como un sí y se acercó a ella. Durante dos horas la mareo con historias y hazañas, le contó que era un abogado y que tenía una casa junto al lago. Como siempre sucedía con las mujeres, ella no se resistió y aceptó ir el fin de semana. (Yo)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

YA EN LA CABAÑA, EL LE OFRECIO VINO Y BEBIERON HASTA BIEN ENTRADA LA NOCHE. CUANDO ELLA ESTABA DORMIDA EN EL SOFA, EL SE PARO, FUE AL CAJON, TOMO LA DAGA Y LA OBSERVO POR UNOS MINUTOS. EL FUEGO DE LAS VELAS SE REFLEJABA EN ELLA, DANDOLE UN BRILLO ESPECIAL. EL SE ACERCO LENTAMENTE A LA CHICA Y SIN PENSARLO, LE CLAVO LA DAGA EN EL PECHO, JUNTO AL CORAZON, D FORMA TAN RAPIDA Q NO LE DIO TIEMPO A ELLA D REACCIONAR.

Montse Reyes Orraca dijo...

Había cumplido con su misión. Lo había hecho una vez más. Y sin embargo, no sentía que la culpa huía de él como siempre. Miró la sangre escurrindose por el filo de la daga. La miró como si una fuerza mágica lo jalara. La acercó a su cuello, sintió el frío en su piel, y antes del amanecer había dos cuerpos muertos en la cabaña del bosque.

Anónimo dijo...

mon quedo shido, a ver si lo publicas luego con dedicatora para mi. yups