martes, 14 de junio de 2011

Soñé



Soñé que tenía la fuerza, que todo era posible, que si me esforzaba lo lograría. Soñé que podría tenerte, que serías mío, que nada nos separaría. Soñé que juntos dominaríamos el mundo, escalaríamos auroras, coleccionaríamos estrellas.

Pañuelos de seda de colores flotando a mi alrededor me hacen saber que aún puedo lograrlo si consigo tan sólo vencer a la bestia que habita dentro de mí, acechándome, devorando mis ilusiones y llenando mis venas de hiel y miedo.

Sólo tengo que luchar para ganar esta guerra. Sí, he perdido cientos de batallas, y sí, ya he caído en abismos congelados por el hielo de los siglos. Pero en mí vive la luz y la paz, porque soy la Guardiana de la Magia, y tengo el poder para salir adelante.

Por fuera, ángel y muñeca de porcelana. Por dentro, halcón, tigre y fénix. Despliego de nuevo mis alas, tras tantos meses de dormir en tumbas y cementerios, y me elevó hacia el cielo estrellado para encontrarme una vez más contigo.

Y, quién sabe, tal vez el eclipse de mañana nos sea de nuevo favorable...


3 comentarios:

fgiucich dijo...

Qué bueno hayas regresado!!! A veces se necesita paciencia para vencer a esa bestia que todos llevamos adentro y volver a sumergirse en las letras. Abrazos.

Montse Reyes Orraca dijo...

Gracias amigo mío, es un gusto leerte en mi espacio. Un abrazo!!

Anónimo dijo...

Lo peor que podemos hacer es dejar de soñar...