
Hoy es el comienzo. Ha llegado el momento de detenerme y morir, aquí entre las piedras que ruedan sobre mi cabello. Dejaré que salgan las palabras de las bocas de los que sufren por venir/ir/salir. Aquellos que desean ser astros luminosos con planetas que giren a su alrededor. Pero ellos nunca han probado las lágrimas del Sol en un día nebuloso. No saben como se ve el cielo desde la Luna. Yo los dejaré soñar con el poder y mientras planearé la estrategia desde la estatua de mi sonrisa. Y justo cuando crean que pueden alcanzar el arcoiris, haré que el Sol se esconda y la lluvia se detenga, y entonces saldré yo con la olla de oro entre mis manos, sonriendo mientras ellos lloran y se despedazan unos a otros. Hoy ha caído un rayo sobre éste árbol y le ha dado la fuerza de la vida.
Mon :)